Existe un ambiente de profunda incertidumbre sobre la salud colectiva, el impacto tras una cuarentena, y el desempeño de una recuperación económica posterior.
Existe un ambiente de profunda incertidumbre por la salud colectiva. De esta se derivan la preocupación por el impacto tras una cuarentena, y por el desempeño de una recuperación económica posterior. El primer factor tendrá una afección generalizada desde las familias hasta el presupuesto público, pero diferenciada por estrato socioeconómico, donde aquellos de menores ingresos recibirán un impacto en el menor plazo y con un mayor grado de riesgo individual, conduciendo a importantes efectos macroeconómicos en el crecimiento, el consumo, el empleo y el ingreso, por citar los principales.
En lo que hace al comercio internacional, será la variable que mayor impacto tendrá a escala global. Como consecuencia, el precio de las monedas y del petróleo han caído pronunciadamente, y como medida paliativa, también las tasas de interés. Por su parte, la volatilidad en los mercados bursátiles ha crecido como no lo hacía desde la crisis de la primera década del siglo XXI.
China, el primer impacto
Para analizar lo que está ocurriendo en el primer país afectado por la emergencia sanitaria, consultamos las cifras del National Bureau of Statistics of China, donde resulta que el Valor Agregado de la Industria presentó una caída en Enero y Febrero de 2020 (ambos meses se censaron juntos), del 13.5 por ciento, cuando durante 2019 y a pesar del freno al crecimiento debido al conflicto comercial con los Estados Unidos, mantuvo tasas mensuales del 5.6 por ciento promedio. Por su parte, las exportaciones tuvieron un desplome en picada del 17.2 por ciento y las importaciones del 11 por ciento. Considerando que las tasas mensuales durante el 2019 ya eran todas negativas y oscilaban entre el 1 al 4 por ciento, podría entonces tomar meses recuperar el crecimiento observado durante 2018, cuando las tasas eran positivas y de dos dígitos.
Los efectos en los Estados Unidos
Con base en información del U.S. Bureau of Economic Analysis, las exportaciones en enero se contrajeron con relación a diciembre de 2019 en 0.4 por ciento, y las importaciones en 1.6 por ciento. No obstante, el comportamiento del déficit parece no tener una tendencia clara. La gráfica a continuación muestra dicho desempeño:

Estaremos muy atentos a las cifras del segundo trimestre de 2020, donde observaremos si esta tendencia se mantiene, o qué le ocurre con relación a la de China.
En el caso de México
La gráfica a continuación muestra el desempeño mensual de la balanza comercial hasta el cierre de enero. Como podrá observarse, el comportamiento ha oscilado en una constante de subidas y bajadas pronunciadas, como ocurrió en la economía estadounidense. Será trascendente revisar si dicha tendencia permanece durante 2020.

¿Qué es lo que podríamos esperar?
Si bien el panorama para el comercio internacional parece poco halagüeño, podríamos esperar los siguientes impactos bajo un contexto de recuperación económica después del golpe sanitario:
- Reajuste en los vínculos comerciales. Nuevas rutas o tratados comerciales. El T-MEC tendrá más posibilidades de ser aprobado en menor tiempo.
- Acotamientos en el déficit de la Balanza comercial de los Estados Unidos.
- Tipo de cambio competitivo para México que estimule las exportaciones.
- Ajustes en el consumo privado y sus rubros. Esperamos crecimientos en sectores productivos como el comercio electrónico, la investigación farmacéutica, la industria química, seguros y fianzas, fintech, entre otros.
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