¿Estamos en riesgo de una estanflación?

La correlación entre determinados indicadores observados en el corto plazo podría estar dando signos de un fenómeno que conocemos como estanflación.

 Cuando los gobiernos alrededor del mundo se apresuraron a sujetarse al Confinamiento dictado por la Organización Mundial de la Salud, institución ajena al cuidado de las condiciones económicas frente a la propagación de la variante SARS-CoV-2 de los coronavirus, los profesionales y consultores económicos elaboramos escenarios sobre los efectos diferenciados que dicha inmovilización, inédita hasta entonces, tendría para las economías regionales.

Así, anticipamos cambios en los patrones de consumo, en la deuda de los hogares, en el empleo, en el desempeño de la producción de bienes y servicios desagregados por sector, en el flujo del comercio internacional, en los precios e incluso en la política fiscal y la deuda pública. Estábamos frente a la “tormenta perfecta”. Pero ésta vez iniciada voluntariamente, si bien con la intención de proteger vidas, entonces con una nula prevención o aparente despreocupación por los efectos económicos.

La contingencia se extendió por más tiempo del esperado. Cada Estado reaccionó conforme a sus condiciones y posibilidades, y debido al desempeño de las campañas de vacunación y a la permanencia discrecional de políticas “sanitarias” de gobiernos nacionales y subnacionales, las diferencias en los resultados son progresivamente evidentes.

Por ejemplo, mientras en los Estados Unidos acciones como una veloz campaña de vacunación; el levantamiento creciente de las restricciones sanitarias y económicas; y la ejecución más importante del siglo en política fiscal están dando lugar a una acelerada recuperación del Consumo (4.7 por ciento es el pronóstico para 2021 de la Congressional Budget Office) y a un crecimiento nacional sustantivo (5.3 por ciento de crecimiento del PIB al cierre de 2021). Si bien dichas acciones también han derivado en dificultades en la producción necesaria para atender la demanda y el consecuente incremento de la Inflación mensual (el mayor desde julio de 2008, con 5.4 por ciento con base en datos del Bureau of Labor Statistics); en México, y en contraste, la lenta campaña de vacunación; la permanencia de políticas restrictivas a la libre actividad económica; y un impulso fiscal completamente nulo, mantienen las expectativas de crecimiento relativo por debajo de otras economías grandes en el mundo (México es la décimo sexta más importante). 

Para éste análisis elegimos la inflación y la producción porque su correlación en los últimos meses podría dar signos en el corto y en el mediano plazo de un fenómeno que conocemos como estanflación. Si bien llegar a éste escenario todavía no es evidente, son justamente estas dos variables las que inician el proceso. Una estanflación es una situación macro económica en donde la oferta o la producción es insuficiente, y por tanto los precios crecen para mantener a raya la demanda. Sin embargo, si este entorno se prolonga, entonces también entran en riesgo variables como el Ingreso, el Empleo o la Deuda Pública, entre otras.

Como citamos, en los Estados Unidos ya se experimentan complicaciones en la producción frente a una población que ha recibido un fuerte apoyo fiscal y cuya capacidad de compra es superior a la oferta disponible. Ésta escasez se debe al estancamiento que promovió el Confinamiento, y ahora los niveles de producción no han logrado recuperarse. En consecuencia, los precios crecieron más de lo anticipado. En México ocurre un escenario similar. La inflación es la más alta en 4 años;  pronosticamos que cierre 2021 con un 5.7 por ciento de aumento. Por su parte, el crecimiento observado desde el Indicador Global de Actividad Económica y la Formación Bruta de Capital Fijo muestran signos de desaceleración en su comparativo con la recuperación observada a inicios del año.  

Nuestro pronóstico anticipa crecimientos apocados en los niveles de actividad productiva que podrían acercar a la economía nacional al riesgo de una estanflación. Especialmente si el Estado mexicano decide continuar y endurecer sus políticas restrictivas con base al incremento del registro de contagios por SARS-CoV-2. Y de emprender apoyos fiscales, mejor ni hablar.

Pronóstico mensual de la inflación (INPC) y de la actividad económica (IGAE) durante 2021

Elaborado por Vizcarra Consultores MX

Por ahora, si bien los indicadores todavía no muestran un franco camino hacia una estanflación, debemos estar atentos a estos cambios incipientes.

Vizcarra Consultores MX elabora pronósticos, escenarios y análisis de indicadores especializados para su sector que le permiten diagnosticar y anticipar el desempeño económico para hacer más eficientes sus procesos de planeación estratégica y de toma de decisiones.

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